¿Cuáles son las tres crisis de Taiwan por las que ya se han enfrentado China y Estados Unidos?

¿Cuáles son las tres crisis de Taiwan por las que ya se han enfrentado China y Estados Unidos?

Asia China inicia las maniobras militares «sin precedentes» con fuego real que «bloquean» Taiwan

El pasado martes, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, llegó a Taipéi en lo que ha sido una visita histórica por el enorme revuelo que ha suscitado. Pekín había advertido en varias ocasiones a Washington que «no jugara con fuego» con Taiwan, y que, si Pelosi arribaba a la isla, su ejército «no permanecería de brazos cruzados». En estos días de enorme tensión, que podrían pasar a la historia como ‘la cuarta crisis del estrecho de Taiwan’, no está de más repasar los tres anteriores momentos que enfrentaron a China, Taiwan y Estados Unidos. Incidentes, al menos dos de ellos, que podrían haber llevado a la humanidad al borde de la confrontación nuclear.

El origen de la Taiwan actual se remonta a 1949, tras concluir la guerra civil china que libraron los nacionalistas de Chiang Kai-shek y los comunistas de Mao Zedong. El conflicto fratricida, que comenzó en 1927, se saldó con la victoria del Partido Comunista. Por lo tanto, los nacionalistas del Kuomintang se vieron obligados a replegarse en la isla de Formosa. En diciembre del 49, Chiang declaró Taipéi capital temporal de la República de China, en contraposición a la República Popular de China, sita en Pekín. Nunca se ha firmado ningún armisticio o tratado de paz.

En un primer momento, en enero de 1950, Estados Unidos anunció que no intervendría a favor de Taiwan si era atacada por China. Sin embargo, el estallido de la guerra de Corea en junio de ese mismo año, llevó al presidente Truman a reconsiderar esta posición con el objetivo de «contener» el comunismo en la región.

Para saber más

En agosto 1954, Taipéi reforzó con miles de soldados las islas de Kinmen y Matsu, a escasos 10 kilómetros del continente asiático. A pesar de que Washington advirtió a Pekín de las consecuencias de iniciar un ataque, el ‘premier’ chino, Zhou Enlai, proclamó que Taiwan debía ser «liberada». Así pues, ya en septiembre, China comenzó a bombardear Kinmen. En respuesta, el Estado Mayor Conjunto estadounidense recomendó el uso de armas nucleares, pero Dwight Eishenhower, presidente en aquel entonces, rechazó esa posibilidad.

En noviembre, China logró hacerse con las pequeñas islas Tachen, un conjunto de ínsulas situadas a unos 300 kilómetros al norte de Formosa y muy cercanas al continente. En enero, también, conquistó las islas Yijiangshan adyacentes a las de Tachen. En consecuencia, Washington y Taipéi rubricaron un Tratado de Defensa Mutua (expiró en 1979) que cubría la isla de Formosa y el archipiélago de Pescadores, pero que dejaban fuera del paraguas de protección, precisamente, las islas de Kinmen y Matsu.

Todo terminó en mayo de 1955 con un alto el fuego por el cual Pekín conservaría el territorio capturado. Murieron cerca de 1.000 personas, incluidos dos asesores militares norteamericanos.

La segunda crisis puede considerarse la continuación de la primera. En agosto de 1958, las tropas taiwanesas y chinas se enfrentaron en el islote de Dongding durante una operación anfibia china para tomarla. La operación desencadenó una dinámica continua de bombardeos sobre Kinmen y Matsu.

Estados Unidos valoró emplear armas nucleares, pero, de nuevo, se descartó. Sin embargo, Taipéi sí recurrió al Tratado de Defensa Mutua suscrito con EEUU, que apoyó de forma decisiva al ejército taiwanés entregándole armamento puntero o protegiendo los convoyes de reabastecimiento y suministro de Kinmen con sus propios navíos. Mao no estaba dispuesto a arrastrar a Washington directamente al campo de batalla, por lo que los chinos no atacaron estos convoyes por la presencia de los buques norteamericanos. La confrontación acabó derivando en distintos combates navales y aéreos, aparte de los de artillería.

Ante el estancamiento del conflicto, Pekín anunció un inestable alto el fuego unilateral en octubre. La crisis finalizó en diciembre del 58 con una vuelta a las posiciones que China y Taiwan ocupaban antes de la guerra. Murieron unos 900 soldados y 80 civiles. No obstante, Kinmen y Matsu continuaron siendo bombardeadas esporádicamente en los días pares de cada mes hasta la normalización de las relaciones entre Estados Unidos y China en 1979.

Ya en la década de los noventa, cuando Taiwan transitaba el camino hacia la democracia, el presidente Lee Teng-hui, aceptó la invitación de la Universidad de Cornell, su alma mater, para dar un discurso sobre la experiencia democratizadora de su país. Pekín se opuso fervientemente a tal posibilidad y la prensa afín al régimen tachó a Lee de «traidor» por intentar «romper China».

Por lo tanto, el Ejército Popular de Liberación anunció en julio de 1995 una serie de pruebas con misiles a la vez que movilizaba a sus tropas en Fujian. Además, a lo largo de los meses siguientes, hubo más tests balísticos y ejercicios militares anfibios con fuego real.

Estados Unidos respondió enviando su flota a la región, incluidos los portaviones ‘Independence’ y ‘Nimitz’. Este último, acompañado por sus buques de escolta, navegó por el estrecho de Taiwan. Pero no todo quedó ahí.

En marzo de 1996, Taiwan tenía previsto celebrar elecciones presidenciales. Antes de los comicios, China reanudó los lanzamientos de misiles para mandar el mensaje a los ciudadanos de que votar por Lee implicaba ir a la guerra.

En cambio, los taiwaneses, más que sentir miedo, sintieron rabia. Las encuestas, hasta entonces, pronosticaban una victoria de Lee y el Kuomintang por mayoría simple, pero, finalmente, ganó por mayoría absoluta con el 54% de los sufragios. La estrategia de China no había funcionado.

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