‘iBuyers’ y compradores extranjeros: las opciones para vender un piso en caso de recesión

‘iBuyers’ y compradores extranjeros: las opciones para vender un piso en caso de recesión

La inflación desbocada de la Eurozona llevó al Banco Central Europeo (BCE) a subir los tipos de interés en 0,50 puntos porcentuales el pasado jueves 21 de julio. Con este encarecimiento del precio del dinero se busca reducir la demanda a nivel global para equilibrar los precios de los productos, bienes y servicios. La medida tiene también un impacto directo en el mercado inmobiliario: el encarecimiento de las hipotecas.

El euríbor, indicador por excelencia de los préstamos hipotecarios, inició una escalada en febrero, cuando el BCE comenzó a barajar la posibilidad de implementar esta subida de tipos. El 22 de julio, un día después del anuncio oficial de Cristina Lagarde, presidenta de esta entidad, el euríbor alcanzó el 1,2% y los expertos anticipan que seguirá subiendo en lo que queda del año. La Asociación de Usuarios Financieros (ASUFIN), por ejemplo, estima que este índice cerrará 2022 con un valor de 1,90%.

Este incremento en el precio de las hipotecas tendrá otro efecto sobre el mercado inmobiliario: la reducción de la demanda. Se espera que en los próximos meses la cantidad de compraventas comience a moderarse, tras el récord de operaciones cerradas durante el último año. Por eso, los especialistas del comparador inmobiliario HelpMyCash.com advierten que este es un buen momento para vender un piso, puesto que la demanda todavía está activa y el mercado sigue ofreciendo préstamos hipotecarios atractivos. Pero esta situación podría cambiar en los próximos meses, en la medida en que el mercado tienda a moderar su actividad. Algunos expertos, incluso, vaticinan una recesión para el periodo 2022-2023. ¿Cuáles son las alternativas para vender un piso si la demanda se reduce?

Frente a una reducción de la demanda, los iBuyers, que son empresas que compran casas al contado en pocos días, pueden ser una buena alternativa. «Su ventaja radica, además de en la rapidez con que pueden cerrar las operaciones, en que compran sin intermediarios y no están sujetos a la aprobación de una financiación hipotecaria», explica Paula Eseiza, experta inmobiliaria en HelpMyCash.

Cabe destacar, sin embargo, que no operan en todo España y que el precio que suelen pagar por los inmuebles es más bajo de lo que se obtendría en condiciones de mercado. Así y todo, los propietarios pueden pedir una oferta sin compromiso y sopesar las opciones hasta decidir si los iBuyers son o no la mejor alternativa.

Otra alternativa para vender un piso en un escenario de recesión es apuntar al público extranjero. Romain Traversino, director comercial de la inmobiliaria de origen francés J’achète en Espagne, explica en una entrevista para HelpMyCash que los compradores extranjeros «suelen comprar con poca o ninguna financiación y el interés que tienen hacia España está creciendo». Por tanto, en un contexto de reducción o depresión en la cantidad de compraventas, buscar una inmobiliaria especializada en ventas a extranjeros es una buena alternativa.

Traversino apunta también que las operaciones llevadas a cabo por compradores foráneos dinamizan el mercado español. «En 2021, por ejemplo, 111.000 ventas (casi 1/5 de las 655.000 operaciones totales) han sido hechas por parte de extranjeros. Habrá que monitorear esta clase de ventas para este año».

Si bien se anticipa una reducción de la demanda, la mayoría de los expertos inmobiliarios coinciden en que el precio de la vivienda desacelerará su crecimiento, pero no bajará. Albert Bosch, CEO de la agencia online Housfy, explica a HelpMyCash que «con el retroceso de la pandemia, el mercado inmobiliario ha vivido unos meses buenos de crecimiento continuo. Lo que esperamos con una hipotética recesión es una moderación de este crecimiento, pero en ningún caso pensamos que vaya a haber caídas del precio».

Sin embargo, sí se prevé cierta corrección de los valores y reducción de la brecha que existe entre el precio de oferta, es decir, el que se publica en los portales inmobiliarios, y las ofertas de los compradores. «Los propietarios suelen depositar en su vivienda un valor emocional que hace que su percepción sobre el precio sea elevada en relación con lo que los compradores están dispuestos a pagar», apunta Eseiza. Y añade que, según el portal Idealista, esta diferencia ronda el 19%.

La tendencia indica que la era de sobreprecios en el valor del ladrillo tenderá a equilibrarse. Por tanto, la ayuda de un agente inmobiliario experto en negociación podría marcar la diferencia entre una venta exitosa y rentable de otra que no lo fuera.

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